jueves, 29 de noviembre de 2018

La Ética Del Genero Humano Como Ética Del Futuro


el sujeto ético-moral tiene su propio ser genérico, como sujeto individual, histórico, perteneciente a una especie y al género humano. En tanto individuo contribuye a la construcción de la sociedad, pero al mismo tiempo, es constituido por ella. Lo mismo cabe decir para la especie y humanidad a la que éste pertenece. La ética individual, o antropoética, como le llama Edgar Morin, tiene que ser una ética del género humano, debido a que en el proceso de construcción de su propio destino, el individuo construye su propio humanidad, y a su vez, es constituido por ella. Este “universalismo concreto”, como le llama este autor a la relación (individuo-humanidad), “no opone lo diverso a lo uno, lo singular a lo general. Se funda en el reconocimiento de la unidad de las diversidades humanas. De las diversidades de la unidad humana”
prometa y atienda en el mundo de la vida y no en el mero discurso, lo que denomina los nueve mandamientos a seguir desde una ética planetaria:
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 1. La toma de conciencia de la identidad humana común a través de las diversidades de individualidad, de cultura, de lengua.
 2. La toma de conciencia de la comunidad de destino que en adelante une cada destino humano al del planeta, incluida la vida cotidiana.
 3. La toma de conciencia de que las relaciones entre humanos están desvastadas por la incomprensión, y que debemos educarnos en la comprensión no sólo hacia los allegados, sino también hacia los extranjeros y lejanos en nuestro planeta.
 4. La toma de conciencia de la finitud humana en el cosmos, que nos conduce a concebir que, por primera vez en su historia, la humanidad debe definir los límites de su expansión material y correlativamente emprender su desarrollo psíquico, moral, mental.
5. La toma de conciencia ecológica de nuestra condición terrena, que comprende nuestra relación vital con la biosfera... La tierra es una totalidad compleja física-biológica-antropológica, en la que la Vida es una emergencia de la historia de la Tierra y el hombre una emergencia de la historia de la vida... La humanidad es una entidad planetaria y biosférica...
 6. La toma de conciencia de la necesidad vital del doble pilotaje del planeta: la combinación del pilotaje consciente y reflexivo de la humanidad con el pilotaje ecoorganizador inconsciente de la naturaleza.
7. La toma de conciencia cívica planetaria, es decir de la responsabilidad y la solidaridad hacia los hijos de la Tierra.
8. La prolongación en el futuro de la ética de la responsabilidad y la solidaridad con nuestros descendientes..., de ahí la necesidad de una consciencia con un teleobjetivo dirigido alto y lejos en el espacio y el tiempo.
9. La toma de conciencia de la Tierra-Patria como comunidad de destino/ origen/perdición. La idea de Tierra-Patria no niega las solidaridades nacionales o étnicas, y de ningún modo tiende a desenraizar a cada cual de su cultura... La idea de Tierra-Patria sustituye al cosmopolitismo abstracto que ignoraba las singularidades particulares y al internacionalismo miope que ignoraba la realidad de las patrias.

¿Porque y para que sirve la Ética?

Recapitulando, conviene precisar el por qué de la necesidad de la ética y el para qué de su utilidad, en las circunstancias actuales. ¿Es importante la ética? ¿Por qué?
 • “Porque somos seres racionales: no nos gobierna el instinto ni la pura sensibilidad.
 • Porque somos libres y queremos escoger el bien.
 • Porque el hombre hace honor a su condición de sujeto sujetando sus actos, llevando las riendas de su conducta, conduciéndose.
• Porque somos responsables de nuestros propios actos y decisiones.
 • Porque estamos compuestos de inteligencia y libertad.
• Porque necesitamos vivir en sociedad.
• Porque queremos alcanzar el fin, la perfección de nuestra propia naturaleza.
• Porque somos seres humanos.
 • Porque somos personas.
• Porque queremos ser felices y el mal nos deshumaniza.

¿Para qué es importante la ética? 
• Para vivir como lo que somos: personas.
• Para hacer un mundo justo y habitable.
• Para procurar el bien común.
 • Para vivir en sociedad y en paz.
 • Para respetar a los demás y ser respetados.
 • Para ser felices .

Necesidad De La Ética



Ante la crisis profunda que manifiestan las sociedades actuales, tanto a nivel global como cotidiano, y como consecuencia de la crisis misma de los valores de la modernidad, y más concretamente, de la cultura occidental, se requiere de un cambio profundo como respuesta a este estado de descomposición social y moral.

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• Un mínimo de valores, normas y actitudes comunes. Se hace necesario un consenso mínimo sobre determinados valores, normas y actitudes, que haga posible una convivencia humana digna.
• Vínculos libres. Tanto en el ámbito individual como social, en la vida humana se hacen hoy más que nunca decisivos vínculos libremente elegidos con respecto a orientaciones, valores, normas y actitudes vitales entre los hombres y mujeres de todo el mundo.
• Una ética de la responsabilidad. Requerimos para sobrevivir como especie humana, una ética de la responsabilidad individual y social. Responsabilidad de la comunidad mundial con respecto a su propio futuro. Responsabilidad para el ámbito común y el medio ambiente.
• La institucionalización de la ética dentro de la sociedad (comisiones de ética, cátedras de ética, códigos de ética, talante ético mundial).

martes, 27 de noviembre de 2018

La Crisis De La Los Valores De la Moralidad



En nuestros días es muy común escuchar, sobre todo cuando nos referimos a los grandes problemas que aquejan a las sociedades actuales, frases como las siguientes: “En realidad lo que está en crisis son los valores”; “Los valores se han ido perdiendo”; “Ya no hay valores”; “La crisis actual, más que otra cosa, es una crisis de valores, una crisis moral”. Cualesquiera que pudieran ser las respuestas a estas y otras cuestiones, lo cierto es que el estado que guardan las sociedades contemporáneas revela claramente que vivimos sumidos en una crisis moral y social en todos los ámbitos.

Según Hans Küng, el panorama actual no podría ser más desalentador:
 • Cada minuto gastan los países del mundo 1.8 millones de dólares en armamento militar.
 • Cada hora mueren 1.500 niños de hambre o de enfermedades causadas por el hambre.
 • Cada día se extingue una especie de animales o de plantas.
 • Cada semana de los años 80, exceptuando el tiempo de la Segunda Guerra Mundial, han sido detenidos, torturados, asesinados, obligados a exiliarse, más hombres que en cualquier otra época de la historia.
 • Cada mes el sistema económico mundial añade 75.000 millones de dólares a la deuda del billón y medio de dólares que ya está gravando a los pueblos del Tercer Mundo.
 • Cada año se destruye para siempre una superficie de bosque tropical, equivalente a las tres cuartas partes del territorio de Corea (el subrayado es nuestro).
Resultado de imagen para Según Hans Küng, el panorama actual no podría ser más desalentador: • Cada minuto gastan los países del mundo 1.8 millones de dólares en armamento militar. • Cada hora mueren 1.500 niños de hambre o de enfermedades causadas por el hambre. • Cada día se extingue una especie de animales o de plantas. • Cada semana de los años 80, exceptuando el tiempo de la Segunda Guerra Mundial, han sido detenidos, torturados, asesinados, obligados a exiliarse, más hombres que en cualquier otra época de la historia. • Cada mes el sistema económico mundial añade 75.000 millones de dólares a la deuda del billón y medio de dólares que ya está gravando a los pueblos del Tercer Mundo. • Cada año se destruye para siempre una superficie de bosque tropical, equivalente a las tres cuartas partes del territorio de Corea (el subrayado es nuestro).

La Perdida Del Sentido Ético De La Vida





Ya hemos dicho con anterioridad que el hombre, a lo largo de la historia, ha estado propenso a humanizarse o deshumanizarse; que potencialmente lleva en sus entrañas el signo de la contradicción y de la ambigüedad. Lo mismo puede realizar acciones para su perfeccionamiento moral como para su empobrecimiento como ser humano. La indiferencia ante los valores de la vida humana, la no valoración con un sentido ético de su existencia y la de los demás, la anulación misma del valor con base en una actitud donde reina la creencia “del todo vale”, misma que pasa por encima de los valores humanizantes (justicia, respeto, dignidad, igualdad, tolerancia, solidaridad, entre otros), todo ello pone de manifiesto la existencia no de la crisis de una moral en particular, sino de una crisis más global y estructural que involucra algo más radical: la erosión de las bases espirituales de la moral constitutiva y, por ende, de la condición humana actual.


Esta fundamentalmente tiene que empezar no sólo por la reflexión y toma de conciencia sobre la pérdida creciente del sentido ético de la vida en la actualidad, sino por la práctica cotidiana de comportamientos con base en una nueva “dirección” u “orientación de la vida humana”

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Valores morales Y NO MORALES



Conforme a la clasificación de los valores esbozada en uno de los apartados anteriores, no existe ninguna dificultad para utilizar como sinónimos los términos valores éticos y valores morales, pues en esencia, ambos tienen como condición de posibilidad a la persona que les sirve de fundamento, que es constitutivamente, un sujeto ético-moral. En lo que sigue utilizaremos la expresión valores morales. Los valores morales comparten las características de los valores en general; pero tienen además las suyas propias: son valores que atañen a la acción humana en tanto que moral. Se diferencian de los demás porque se refieren a la persona en su globalidad y en su unidad; afectan a la persona en cuanto persona, no en cuanto ingeniero, consumidor, ciudadano, por ejemplo; y apuntan directamente a la dignidad del ser humano, a su realización plena como tal y a sus derechos fundamentales.

1. “La persona es el único ser consciente y libre y, por tanto, responsable de su actividad.
2. Sólo para la persona pueden poseer sentido normativo tanto los valores como su ordenación jerárquica; por ejemplo, sólo para la persona posee sentido la norma que nos exige sacrificar el valor útil a los valores superiores, o el deber de realizar el valor así como la obligación de evitar el contravalor o disvalor.
3. La realización de los valores, sobre todo de los valores religiosos, intelectuales y estéticos, puede contribuir a nuestra formación; y nuestra formación es una obligación moral.
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4. La orientación moral de la conducta puede hacer variar el sentido propio y positivo del resto de los valores; por ejemplo, la utilidad es el valor propio y positivo de un martillo, mas con la utilidad de un martillo puede realizarse un asesinato. En este caso, tenemos un uso moralmente inadecuado del valor útil de un objeto”.

martes, 20 de noviembre de 2018

EL AMOR PROPIO COMO AMOR A LOS DEMÁS





Coincidiendo con Fromm, el amor antes que una relación, es un arte que hay que ir aprendiendo todos los días; es pues, aquella actitud que orienta y da significado humano a la relación amorosa; El amor a los demás, por tanto adquiere las siguientes características: 1) el amor al otro implica su afirmaáón, esto es, nuestro asentimiento de su existencia, tanto de forma verbal como existencial. De esto modo, para amar auténticamente al otro, no basta con decirle que lo queremos, sino la asunción de un compromiso real con el cuidado de la persona que se ama; 2) amar a los demás, supone también admitirlos en nuestro entorno y aceptarlos, haciéndonos cargo, dentro de lo posible, de lo que son y de lo de que necesitan; 3) el amor a los demás es un sentimiento cercano a la amistad y a la benevolencia, pero no se confunde con ellos. Coincide con 165 José Martín Montoya Contreras Expresamos el amor en palabras y en acciones la búsqueda del bienestar del otro, pero la amistad es un vínculo más profundo que la simple relación entre un yo y un otro.
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